Tatiana Benítez Carballeira

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¡Hola!

Galicia y Venezuela

Hoy quiero presentarme y que conozcas un poco más de mí, yo soy Tatiana Benítez y soy la creadora de las Cosas de Tati, un espacio de bienestar, que es más que una tienda esotérica de alta vibración.

En este espacio de bienestar quiero ir de la mano contigo descubriendo esos bloqueos que no nos permiten transitar y fluir con la vida en armonía, al tiempo que vamos junt@s sanando heridas del alma, esas heridas que llevamos cargando en nuestras mochilas particulares durante muchísimo tiempo y que ya es el momento de alivianar.

El día de hoy quiero que conozcas de mí y de mi historia, porque yo al igual que tú, soy un ser en la búsqueda de la Luz, de la armonía y el bienestar, por tanto, también a mí me tocado sanar heridas identificando bloqueos y aceptando mis luces y mis sombras.

Soy la hija número dos, de cuatro hermanos, nacida en Venezuela, de abuelos gallegos y padres venezolanos. A mi familia, desde mis ancestros nos tocó un día tomar la dura decisión de dejar nuestra madre tierra en búsqueda de nuevas y mejores oportunidades, mis abuelos decidieron ir a Venezuela y a mi, mi madre, hermanos, hijo, sobrino y perros (todos juntos) nos tocó retomar nuestras raíces y volver a Galicia.

Nunca es fácil emigrar porque a nivel de energía hay una separación, una pérdida de la energía materna que está representada por tu país de nacimiento, eso produjo en mí un gran impacto emocional, que hoy en día agradezco porque me ha permitido crecer como persona, redescubrirme y continuar mi camino por el mundo de la espiritualidad, ese camino que en momentos de “crisis” a veces dejamos de lado.

Madre y maestra de primaria

Desde la mirada sistémica, la migración hace necesario el cierre de los duelos para la realización de un proceso de sanación, ya que es un proceso que implica un profundo cambio tanto físico, psicológico, emocional y surte efecto transgeneracionalmente.

​Soy madre de un hijo adolescente, y entre él y yo existe una conexión, un lazo que nos une más allá que la energía madre-hijo, seguramente al igual que tú que quizás seas madre o padre, podrás entender lo que representa la crianza de un hijo, de bebés decíamos: “ay, me provoca comérmelo” y de adolescentes decimos: “ay, ¿por qué no me lo comí?” bueno, es un chiste, pero con esto lo que quiero decir es que amamos a nuestros hijos por encima de todo y de todos, pero que también hay días en que nos sacan de nuestras casillas y aún así los seguimos amando, porque ese amor sí que es para siempre, para toda la vida.

Soy de profesión y vocación maestra de primaria, aunque a lo largo de los nueve años de ejercicio docente, estuve dando clases no sólo en primaria, sino en secundaria y a nivel universitario. El día que decidí cambiar de rumbo fue el día que tuve que ver a niños desmayarse por hambre en el colegio y no poder hacer nada más de lo que ya hacías cada día por ellos, fue un duelo para mí dejar mi trabajo con los niños y salir a trabajar en lo que no estaba preparada ni profesional, ni psicológicamente. Tengo niños que aún viven en mi corazón, me alegra saber que, a pesar de los años, me recuerdan o me felicitan en mi cumpleaños con el mismo cariño que el día que fui su madre…

Estudios

A nivel de estudios y formaciones espirituales y de conciencia, estoy titulada en: Maestría en Reiki Usui, Consteladora Familiar y Formaciones de: Manejo del Péndulo, Numerología, Terapia del color, Psicomagia, Círculo de Realización Personal CRP, entre otras muchas más, ya que comencé este camino con doce años, como participante a charlas y conferencias de Metafísica, que me fueron abriendo el camino a más y más formaciones

Soy amante de los animales, en especial de los perros y más recientemente de los gatos. Actualmente tengo cinco perros, Otto, Tomy, Brenda, Coco y Rusty, y un gato negro precioso llamado Gustavo. He perdido a dos perritos que amé con locura, Scott y Pirata, cada uno con su historia de superación, sus perdidas causaron mucho dolor, un duelo por cada uno de ellos, que he tenido que superar poco a poco, solo el que es capaz de amar a tal profundidad a un animalito comprenderá de lo que hablo.